La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

miércoles, 29 de junio de 2011

Apatía manifiesta

                                      

Busco:
“Ganas de evolucionar, se valorara que traiga cuerpo físico y o persona”.

Sé que puedo perder la perspectiva en cuanto a lo que voy a valorar a continuación, pero es una percepción que cada vez oigo con más frecuencia.
No me muevo especialmente en grandes niveles de contrataciones, pero si lo hago de una manera continuada a pequeña escala.

Buscar personal, para diferentes ubicaciones de mi empresa es algo que a lo largo del año vengo realizando en los últimos 10 años.
Entrevisto sobre todo a diplomados o grado medio como se denomina ahora. En los últimos años siempre ha habido un denominador comunes esta figura del recién  graduado, la apatía (excepciones contadas), una apatía que no llego a entender muy bien. Dentro del cumulo de datos, conceptos económicos, situaciones geográficas, posibilidades de mejora y evolución en la empresa, formación continuada y un largo etcétera que un recién graduado te podría plantear. Suele resumirse en cuantas horas voy a trabajar y si está muy lejos. El resto parece que no importa, la comodidad de un horario bueno y es que este al lado de casa parece que son todas las aspiraciones.

La impresión es “voy a trabajar,….. Bueno”


¿Ha desaparecido la motivación del desarrollo de una profesión?, ¿el demostrar lo que puedo llegar a dar?, ¿el comerse el mundo?, si, todas esas ilusiones de un recién diplomado parecen haber desaparecido. El “red bull” de un estudiante, lo que esperaba al acabar sus  estudios ¿donde está?
  
Parece que ahora esperan que les llegue el momento, esperando el trabajo perfecto, sin ir a buscarlo.

¿Puede ser la crisis? ¿Los años de sobreprotección y facilidades de una generación? ¿Una impresión mía?

Espero que sea esto último, y que en vez de esperar el momento, se den cuenta de que la suerte hay que buscarla no esperarla.

No me resigno a dar por perdida una generación, al fin y al cabo es en parte responsabilidad de todos “algo no habremos hecho bien

martes, 21 de junio de 2011

Malos, buenos, policías, manifestantes



Demonizar acciones o situaciones, que no consideramos normales, entra dentro del pensamiento cotidiano.
Viendo las noticias en las últimas semanas hay un más que menos en las acciones de las plataformas o movimientos denominados 15M.
Sin entrar a valorara razones o argumentos de la protesta, si me gustaría comentar las acciones.

El refranero español tiene muchas frases que podrían venir a colación pero creo que el “en todas partes cuecen habas” es el que mejor define la situación, tanto unos como otros tienen motivos para sentirse “atacados”. Los policías por las actuaciones de algunos vándalos que aprovechan cualquier situación para estar en los 5 minutos de fama que corresponden. Los que se manifiestan, por las desproporcionadas respuestas de algunos policías, que por miedo, falta de experiencia  o quién sabe si por vicio, aumentan su agresividad ante el que protesta.

Demonizar a unos o a otros no es lo justo, sacar a los que  son violentos de uno y otro lado seria lo justo pero utópico, por tanto no diluyamos la importancia del momento.

En toda la exposición, si os fijáis, no he hablado de motivos, eso es lo que acaba diluyéndose en cualquier protesta, el fondo, como diría algún personaje famoso, ¿Por qué?

No se debería perder en este estropicio, el sentido a todo.

Que hubiera sido de aquel mayo del 68 si solo se hubiera hablado y centrado en los enfrentamientos y las ideas y pensamientos se hubieran diluido en la violencia