La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

miércoles, 30 de mayo de 2012

El lobo, el cordero y la indefensión



En este día soleado que nos encontramos, me había propuesto hacer algo de deporte, así que sin pensarlo mucho salí a correr un rato .Cuando ya había finalizado mi recorrido, pare junto a un pequeño muro a estirar y mientras escuchaba música, me di cuenta que en ese momento un colegio abría sus puertas y los padres entraba para recoger a sus hijos.

Como un flujo constante la gente y los coches se sucedían en un bullicio sin aparente orden. Agazapado en una esquina sin llamar la atención se encontraba una grúa municipal, me extraño verla tan separada de todo el bullicio casi escondida, pero al ver lo que ocurrió lo entendí enseguida (como lobos esperando al cordero).

Había visto en otras ocasiones como se colocaban agentes municipales para hacer fluir el tráfico, pero extrañamente solo había uno e ignoraba todo lo que le rodeaba. Un padre llega con el coche, como muchos otros, lo deja parte sobre la acera pero sin molestar ningún paso de gente o tráfico baja corriendo y entra en el colegio. En ese momento como en un documental de acción la grúa casi chirriando ruedas se pone en marcha, me quede atónito porque entro en dirección prohibida para inmediatamente frenar en seco junto al coche.
Salieron de la grúa dos personas que en menos de un minuto habían enganchado el coche y se disponían a retirarlo, “que lo fiche Alonso” pensé yo que manera de trabajar rápido con un coche.

Con la misma velocidad que llegaron salen marcha atrás por la dirección prohibida que entraron y salieron como alma que lleva el diablo , en eso el padre que había entrado salía con su hija , ni 4 minutos tardo, y con estupor contemplo como se llevaban su coche.

Seguí andando hacia casa y en la avenida donde vivo cinco minutos después contemple una hilera de unos 30 coches en doble fila mal aparcados, a 10 metros dos motos de agente municipales junto a un bar y ellos dentro tomando café.

Vamos a ver tengo claro que ese padre no debió aparcar ahí, y que con la ley en la mano esta todo correcto en cuanto el trabajo de los de la grúa excepto en entrar por dirección prohibida.

Pero es indignante que persigan a algunos de esa forma y permitan otras situaciones únicamente porque sea más sencillas, acechando como lobos a los corderos.

Estamos hasta las narices que nos presionen fiscalmente , que nos hagan pagar lo que roban los demás, e ir por la ciudad como corderos esperando que salga un lobo para acabar de sangrarnos no me parece una actitud muy noble por parte de administraciones que no hacen otra cosa que intentar recaudar porque malgastaron antes nuestro dinero.

Si..... hay que sancionar……pero señores, a todos.

No seleccionemos donde beben las ovejas para ir a degüello.     

sábado, 26 de mayo de 2012

Desconocimiento, desconexión y me despertó Torres.


Domingo por la tarde noche, era 29 de junio, con una temperatura agradable me disponía  a salir a correr un rato, comencé con algún estiramiento frente a un parque donde me extraño no ver gente un domingo a esa hora.

Vi un par de señoras pasear, que supongo vendrían de misa, y al minuto siguiente una niña que caminaba junto a su mascota.

Comencé a correr, durante unos minutos la frecuencia de gente con la que me cruzaba fue normal, pero me empezó a extrañar el que desaparecieran de manera tan rápida. A la media hora corría por una avenida en la que recreando la escena de "abre tus ojos" aparecía como único ser viviente. Me pare por lo insólito de la escena y me quite los auriculares esperando oír algo, como dudando si realmente fuera el único por allí. Empecé a caminar y al fondo de la avenida, vi una pareja de ancianos caminando con paso lento, seguí corriendo y pase junto a ellos por un no se que de verme acompañado. Y conforme se alejaban miraba hacia atrás con la sensación de estar en una especie de sueño.

Llegue a casa y abrí la puerta con la seguridad de ver a mis hijos, y al tiempo un fugaz miedo de que pasaría si no estaban. Si, estaban allí, los mire, les sonreí y me dirigí a la ducha, agarre la radio para poner música, y al conectarla sonó un “goooooooooooooooooooooooool” que me descoloco .Torres acababa de meter el gol que dio a España la eurocopa,…. Si…… y yo no sabia que jugaban ese día.

Por estar en la inopia de lo que se ve en la televisión o incluso de los eventos deportivos más renombrados me surgen muchas veces dudas, en las conversaciones que escucho en el día a día. Dudas, por su puesto, de lo que se habla en conversaciones cotidianas. Suelo llegar tarde a ciertas informaciones e incluso no llegar a otras, por temor a que se me derrita el cerebro.

Debo ser de los pocos "extraterrestres", que perciben el mundo que les rodea ,como una ola constante de situaciones, en las que la televisión como medio principal de información e internet siguiéndole los pasos,  se manifiestan en el boca a boca o en el comportamiento de la gente.

Debo ser un disgregado social, por no estar en esa ola informativa constante, o tal vez solo sea un sordo selectivo, a todo lo que surge como spam constante por cualquier medio.

No se, pero noto que necesito separarme de ciertos aspectos y poner barreras a otros para que mi salud mental siga por buen camino. O será que la perdí hace algún  tiempo y no me he dado cuenta?

martes, 22 de mayo de 2012

El día que me nombraron oficialmente….


Para cuando llegue a casa, ya se habían pasado los efectos, y el subidon era un mero recuerdo.

Mejor que comience por el principio, verdad, porque las cosas si no se explican no quedan muy claras.

Resulta que como muchos días, me disponía a entrenar con los compañeros, todo partía de un entreno cualquiera de una temporada larga, muy larga. Los estiramientos, correr para calentar, como siempre antes de pasar a mayores los comentarios, la anécdotas de todos lo días, el tiempo, y demás conversaciones que se hacen inevitables, como en cualquier trabajo vamos.

Comenzamos con las cosas serias, táctica, trabajo de técnica, potencia todo se desarrollaba bastante bien, todo sobre ruedas, me encontraba genial y fuerte, vamos que podía no haber parado de entrenar. Y en todo este revuelto de pensamientos positivos, un compañero al que ya le empezaba a faltar el aliento pronuncio por primera vez lo que con los años se convirtió en un estigma.

“vaya..! que pasa contigo…, me sacas 10 años y estas como si tuvieras 10 menos que yo, el abuelo toma algo seguro”.

Ya estamos….., “el abuelo” en el deporte se convierte, un buen día, en ese compañero de equipo que saca la suficiente edad a los demás como para diferenciarse, pero no tanta como para no poder seguir el ritmo. Se convierte en una especie de referencia física, que se quiere imitar en un futuro y se le da un valor en muchas ocasiones superior al que realmente tiene.

Un buen día te conviertes en alguien con apodo de edad, en alguien al que todo el mundo se empeña en utilizar de modelo de discriminación positiva, en alabar los esfuerzos físicos que realizas para continuar el ritmo. Bueno, el fastidio mental, rechazando de plano que ya seas un “abuelo” a veces llega a cansar. Pero cuando realmente asumes como te están viendo los demás, ves desde otra perspectiva la situación. Entiendes que eres un elemento de motivación deportiva, para alguien que aspira a estar en el deporte muchos años, alguien que te ve así , solo lo hace desde la admiración y por tanto el fastidio mental paso a un segundo plano y el subidon de orgullo de haber llegado hasta “abuelo” lo ocupo todo.
                                              
Ese fue el día, un buen día.    

                                               D

Gracias a quien me inspira a escribir


lunes, 21 de mayo de 2012

El club de las segundas oportunidades


Siempre me han dicho que es de sabios rectificar , y también hemos oído eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, igual si... solo es el hombre y la mujer no ,………. estos refranes son tan sabios.

El mundo en que nos movemos nos pide un plus de motivación para hacerlo todo, no hace mucho era suficiente una familia y un buen trabajo, lo de bueno quiere decir, que teníamos uno. Luego llego lo de la imagen, los ochenta comenzaron, marcar estilos, modas, tendencias, la gente buscaba algo más, el encontrar algo que le llenara, aparte de la familia y el trabajo, un trabajo en el que nos desarrolláramos.

Mas tarde los noventa nos rompieron esquemas, la imagen se imponía, la cultura al cuerpo comenzaba a desarrollarse fuera de los ámbitos deportivos o de grupos más cerrados pasando a dominar revistas, modas, televisión, el triunfo era tu cuerpo y tu imagen social. Pasamos el siglo veinte y el principio de veintiuno ha sido el come, come de todo lo social hay que rendir cuentas a la sociedad sino estas conectado socialmente sea por internet o mediante lo que haces, no existes.

Todo desarrollo, de nuestra existencia es necesario, y la evolución también. En la evolución no se pierde lo que vale, solo se adapta a lo nuevo. Y nosotros tenemos la tendencia a apartar y eliminar lo que consideramos obsoleto.

Últimamente las modas nos llevan a lo retro, nos dicen “mirar este vestido lo llevaba tu madre hace 40 años, es lo ultimo”, parece que las modas no paran de reinventarse pero utilizando todo lo que fueron, volviendo a mirar atrás y cogiendo lo que funcionaba.

Con lo nuestro es algo parecido, hemos ganado en muchas cosas y los avances personales el disfrutar de espacio personal para nuestros hobbies, el tener vida social mas allá de nuestro entorno, el sentirnos bien con nuestro cuerpo y el querer cuidarlo hasta el final, no debe ser una venda para perder  lo anterior, el disfrutar del trabajo que hacemos (aunque a veces sea difícil), el disfrutar de los amigos cercanos, el apreciar la vida con la familia.

Como seres humanos, hace mucho tiempo nos propusimos mejorar y evolucionar. Nos equivocamos más que los animales inferiores y todo es por nuestra vocación de mejorar y de experimentar, más allá de los problemas que nos cause y aun sabiendas de que nuestros errores, nos pasaran factura. Pero somos humanos y es nuestra rémora, o como lo veo yo nuestra oportunidad.


sábado, 19 de mayo de 2012

Metido en un berenjenal, lo se….


Entre la montaña de periodistas y o analistas políticos que destripan a uno u otro partido, en el que hacer diario de sus blogs, publicaciones y demás trabajos. No para de repetirse un término o para ser correcto una expresión , que utilizan como espada de Damocles  “demagogia y realidad”.

Como decían mis tan queridos “Le Luthiers”, analicemos la frase, simplemente su significado: “es una estrategia utilizada para conseguir poder político. Consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda”.

Para que nos quede claro, retorcer la realidad y darle la vuelta a todo para que tenga el significado que nos convenga. Esto lo hacíamos de pequeños para no comernos la sopa, o de más mayores para poder salir de marcha, o con nuestros hijos para convencerlos de algo, de lo que a nosotros de pequeños nos intentaban convencer.

Todos acaban dando una opinión contraria a la de su opositor político, periodístico, religioso, social,…… insinuando una demagogia, que cada uno de ellos acaba manifestando, al final todos, dando nuestras opiniones somos un poco demagogos. Retorciendo la realidad al extremo de lo que nos interesa mostrar. La verdad no es una posesión, la demagogia esta un poco en todos, la verdad es la que es, pero todos la utilizan como quieren, esto es lo que hay.

Dejen de lado un poco la palabrita de marras que cansa. Y pongan en su vocabulario otra, mira…. por ejemplo “supercalifragilisticoespialidoso” que como es larga de escribir ocupa mucho y así parece que digan mas.

Profecia de hoy...., este año parece que abundan.

Benedicto XVI  “El Señor ha preparado un sitio para cada uno de nosotros y nos espera” 15/05/2012 .

Bueno que me espere me parece bien, pero de momento prefiero hacerle esperar yo a El un poco.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Desmotivación? No abandonemos a nuestro futuro


Intentar triunfar en la vida, dicese del proceso de hechos que intentamos realizar para conseguir lo que queremos y que por desgana, cansancio o comodidad se quedan a mitad de hacer. Esta podría ser una descripción muy personal, provocada cuando echamos la vista atrás y nos invade una cascada de recuerdos haciendo que nos preguntemos porque no hemos triunfado.

Evidentemente en muchos aspectos, si nos podemos considerar triunfadores, a lo largo de lo que nos ha tocado vivir, lo hemos hecho bien, mal y regular, el grado de satisfacción final, se basara  en el regusto que nos dejen los recuerdos.

En la época que nos toca pasar, se etiqueta como triunfador al que ha conseguido hacerse con más fama y dinero, en resumen como siempre. Al resto del mundo mundial, como le gusta decir a mi hijo, nos toca pensar en hechos o situaciones que nos hagan sentir como tales. Y que conste que en muchos aspectos me considero un triunfador en la vida, al igual que afortunado.

Pero nos ha surgido un problema, hemos permitido que la generación que nació y creció en el mundo del éxito y la fama y que piensa que hacerse famoso y millonario es cuestión de tiempo, siga pensando así. Cuando los que mas vivieron, como mi abuelo, nos recordaban constantemente que ricos y famosos solo son unos pocos y que el resto seremos currantes ,y anónimos y que la felicidad que busquemos debe ser en nuestro trabajo, amigos y familia.

Nos tocara reconocer que la burbuja en la que vivimos estos años no solo fue inmobiliaria, también  fue una burbuja social en la que era reconocido el que mas gastaba, y que unos por otros comenzamos a vivir casi como millonarios  sin preocuparnos por el futuro.

Nos tocara recuperar y vivir la cultura del esfuerzo sin volver atrás en lo avanzado, pero no perdiendo la identidad que nos inculcaron y que la humanidad aprende a base de palos. Las guerras, las crisis, todo nos acaba enseñando y no nos deja olvidar que todos podemos ser triunfadores en la vida.

Nos tocara creer y potenciar esa mentalidad y transmitir a las generaciones que empiezan. No dejemos que se vengan a bajo creyendo que la buena vida no volverá, enseñemos que la buena vida es la que uno se fabrica. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Sueños de una mascota


Lindando por un camino que hacia y deshacía a diario, hay un pequeño terreno donde sobresalen pequeñas margaritas, flores que apenas despuntan sobre la hierba, unas pequeñas tablillas acompañan la imagen, tablillas con nombres.
Cuando alguien se aproxima mas, consigue distinguir alguno de esos nombres que todavía no se han borrado. Arthur, Laika, y algunos mas.

Tenemos mascotas en nuestras vidas, mascotas que nos alegran en las penas que nos hacen adquirir responsabilidades, que  están pendientes de nosotros porque generamos con ellas ese feedback  que a veces no generamos con otras personas.

Nos pasamos su vida “utilizándolas” como descargadores de la dura realidad, y un día sin más desaparecen, nos afecta con más o menos sentimiento y valoramos lo que hicieron por nosotros, dejando un hueco en nuestros recuerdos, en nuestra alma.

La intención de muchos, reviviendo la novela de Mary Shelley seria dejar a su mascota con ellos, sombría elección parecería a muchos, pero conociendo lo que seguramente vivieron con ellas no seria ninguna tontería , otros en cierta manera las reviven a través de los objetos que utilizaban , como remendando su cuerpo para revivirlo y nunca se desprenden de ellas.

Como siempre, te acaba pudiendo el sentimiento. Con un pequeño funeral representando todo lo que perdemos, entre jirones negros, una caja de cartón, pequeñas sonrisas de recuerdos felices y a ser posible un día soleado. Aunque imaginandose al querido Edward manostijeras creando la estatua de un ser alado, una imagen angélical, donde  los fragmentos innecesarios de hielo vuelan. Y entonces surge una lluvia de copos blancos.

Despidamos con esplendor y con merecimiento a alguien que una vez nos hizo sonreír. 

lunes, 7 de mayo de 2012

Pequeños dioses



En el patio del cole donde se desarrollaban todas las historias de vaqueros, partidos de fútbol con pelotas de papel de aluminio, juegos con una cuerda, carreras jugando a pillar, e innumerables juegos mas. En ese patio pase muchos años como un niño más, y Eduardo también.

Eduardo era un compañero poco hablador, un poco introvertido, y muy rubio ese era su principal rasgo físico. Desde la otra punta del patio se le reconocía por su pelo.

Eduardo realizaba siempre el mismo ritual, salía con su bata y su bocadillo, andando tranquilamente hacia una esquina del patio, mientras una ola de niños le flanqueaba por ambos lados a una velocidad tal que parecía que Eduardo iba a cámara lenta.

Cuando finalmente llegaba a la esquina, se colocaba en cuclillas de esa forma que un niño tiene de hacerlo y que cuando somos adultos perdemos. Comenzaba a desmigar parte de su bocadillo y se dedicaba a mirar mientras acababa el resto de su almuerzo.

Un día se me ocurrió acercarme, mas bien se nos ocurrió a Pedro y a mi acercarnos a ver que hacia .Nos situamos tras el, pero no se inmuto, continuo de cuclillas. La imagen de una nutrida y larga hilera de hormigas que llegaban hasta las migas nos sorprendió. Se pasaba el tiempo del recreo de esa forma, solo observando como las hormigas peregrinaban entre sus pies para llevarse las migas. Mirándolo entendí que Eduardo era grande en esos momentos el se sentía así, lo mas importante para las hormigas. Creaba un mundo donde era el mas importante y lo hacia diariamente reforzando su autoestima.

Eduardo busco un soporte a su forma de ser, al final Pedro y yo le acompañábamos en ocasiones y otros niños comenzaron a acercarse a él, incluso pidiéndole permiso para dar de comer a las hormigas, comenzó a relacionarse mas en cursos sucesivos, y siempre fue para todos el Rey de las hormigas.

La lección de hoy, simple ..… todos debemos sentirnos importantes y necesarios, dando valor a cualquier cosa que hagamos por insignificante que sea, para conseguir dotar de sentido a nuestras vidas.



                         Para Eduardo, allí donde estés ahora, gracias por la lección