La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

viernes, 11 de abril de 2014

CIRCUS MAXIMUS


El sol comenzaba levemente a calentar, el público, con cierta inquietud, ocupaba los sitos en la grada, el nerviosismo en la grada aumentaba poco a poco, y las conversaciones aumentaban el tono del bullicio.
Comenzaban a salir a la arena los competidores, los aplausos se hicieron manifiestos, y las voces aumentaron el estruendo en las gradas.
Pequeños leones salieron, exaltados por el estrépito de la grada, nerviosos sin saber dónde mirar.
Comienza la competición, gritos desde las gradas, también de los "Lanistas", las gradas se vienen abajo con el espectáculo, el griterío, los vituperios comienza a sucederse y la exaltación comienza a desbordarles.
Sangre parecen pedir, caras desencajadas entre el público. Los pequeños leones y los competidores temerosos se embeben del ambiente, enfurecidos elevan el grado de la disputa. Et sanguinem vestrum sanguini  Sangre queréis? Sangre tendréis


No sé muy bien donde cambie de siglo, si fue al tomar el desvío al siglo de oro o en la parada de la santa inquisición , pero el acabar en la Roma del siglo I sin tener permiso para viajar en el tiempo, seguramente acabo con el poco juicio que me quedaba.

Durante un buen rato mi imaginación mezclada con la realidad, hacia que todas esas imágenes no terminasen de dar vueltas. Donde estaba?, que pasaba? , yo había venido a un torneo deportivo, a sonreír viendo a niños disfrutar del deporte. Donde había caído?

Evidentemente, la licencia del escritor, me hace exagerar lo que cuento, pero el fondo de lo que cuento no esta exagerado, no.

En tres horas de partidos, encontré en casi todos ellos al menos, un entrenador o un espectador o un padre o un jugador, que no mostraban respeto por donde estaban, por el deporte que practicaban, por el resto de gente que les rodeaban.

Pero lo peor, es que, aquel era un lugar donde los protagonistas debían ser niños, pasándolo bien disfrutando de un gran día compartiendo experiencias, juegos, aprendiendo del contrario. Bucólico?, utópico? No debería serlo, formar niños en el deporte, no es convertirlos en máquinas competitivas, el objetivo debe ser convertirlos  en individuos con valores, en individuos con respeto, en individuos con espíritu de superación, en máquinas de aprender, en ... Personas.

 Lo malo de todo esto, es que la imagen de unos pocos, por desgracia, llama más la atención y por ese motivo son objeto de malos ejemplos, que acaban haciendo mella en muchas de las esponjas absorbentes que nos rodean, los niños.

Es fácil decir lo que digo, es fácil pensarlo, utópico sin duda, pero a veces exploto internamente, para no ser yo también un mal ejemplo, pateando dialécticamente el culo a algún energúmeno que se dedica a descalificar los demás. Y paro aquí...


En fin que los gladiadores de la pista, los niños, son en muchas ocasiones, espectadores de comportamientos de hace 21 siglos, cuando deberían ser los protagonistas del siglo XXI, de la evolución de lo que denominamos personas.


lunes, 7 de abril de 2014

Quiero la tarta de chocolate más grande del mundo……


Hace mucho, mucho tiempo, bueno solo un par de años, escribí este cuento por una curiosa, simpática, petición poner vosotros el adjetivo. Lo tuve de "borrador " en el limbo de los escritos, aquel sitio donde va lo que escribes y no te acaba de convencer. Puede que siga sin convencerme pero me siento en parte obligado a publicarlo. Bueno, obligado tampoco, solo de vez en cuando ocurre que tus recuerdos te obligan a ello. No nos pongamos más espesos, ahí va....

Ricardo era conocido por ser un caprichoso, a la vez que comilón. Como noble  de cuna, estaba  acostumbrado a hacer y deshacer en su feudo, cual déspota, seguía los pasos de los más concurrentes y conocidos buscando el tener más que sus vecinos, por supuesto a costa de sus serviles. 
La silla más cómoda, el atuendo más lujoso, el corcel más veloz, el ternero más jugoso, la plebeya más bella.
Tras una noche en la que soñó con una gran tarta, le dio vueltas a, en su aniversario, realizar la tarta más grande que nunca se hubiera visto.


Sabía de un pastelero en los límites de su feudo, conocido por su gran destreza en realizar los dulces y tartas más deliciosas y grandes del país. Inmediatamente  mandó  traerlo, y una vez llego, le propuso que hiciera la mayor tarta que nunca se hubiera visto. 
El pastelero tras meditarlo, contesto un "no"  que resonó en todo el salón. Los que allí se congregaban silenciaron incluso la respiración .Ricardo pasó de una sonrisa complaciente, a una pose furiosa, su cara cambió de un tono rosado, a un rojo tómate en un instante, provocando la angustia entre los que allí se encontraban.

-"Como osas negarte pastelero, acaso no me conoces?, no sabes de lo que soy capaz?"

-“Si majestad, se quien sois vos, pero también se que cualquier cosa, no esta a vuestra altura y por eso no podría haceros la tarta que me pedís”

-“Va bobadas, sois el mejor según todos, según se cuenta y se canta así que manos a la obra quiero mi tarta cuanto antes, la más grande, la más deliciosa la más....”


El pastelero bajo la cabeza, se giró y camino lentamente bajo el pórtico del salón.

-"No podré hacerlo, no podré el siempre tiene lo mejor siempre quiere lo mejor y los demás le tienen tal pavor que llevarle la contraria solo sería el fin......"
Sus ojos se abrieron al instante, de su pensamiento surgió un destello, "eso es!  el miedo"

El pastelero corrió hacia su casa, y comenzó a preparar una tarta de chocolate inmensa, grandiosa, descomunal. Tras un par de días de trabajo, apareció el pastelero en las puertas del castillo. Sentado en un carro con una gran lona,  atravesó las puertas del salón.

Con mucho cuidado, destapo la tarta, casi deslumbraba un “ohhh” contenido se escucho entre los cortesanos.
"Espléndida tarta, magnífica presencia esto es lo que yo quería. Cortarla y servirla disfrutemos de mi magnífica tarta."
Los platos comenzaron a surgir llevados por los sirvientes, era un baile sin sentido pero coordinado, esquivándose constantemente los sirvientes comenzaron a servir raciones bajo la atenta mirada del pastelero.

Comenzaron los cortesanos a comer y a cada bocado se observaban cara que no auguraban nada bueno. Ricardo preguntó 
-" acaso mi tarta no es deliciosa

La respuesta general comenzó desde unos leves murmullos, a unas aseveraciones mayúsculas

-"Claro, claro, deliciosa, magnífica ", contestaban algunos cortesanos 
-“la mejor, como no podía ser de otra forma" contestaban otros.
Cuando la tarta llego a sus manos se dispuso a disfrutarla, "un bocado enorme le daré", pensó 

Tras morder la tarta, y empezar a masticarla, sus ojos se abrieron cual búho en su puesto de caza. 
-"Por dios, que bazofia es esta", pensó sin atreverse a abrir la boca.

Observo a su alrededor, más de 300 personas le miraban, mientras trataba de digerir tan infecto trozo de tarta. Pensó en arrojarlo pero, tras meditarlo se dio cuenta que seria el único, que los demás, no habían notado que no estaba buena, mas bien nauseabunda, ¿que les pasaba?, acaso su trozo era el que estaba en ese estado.
Tras tragarlo no sin esfuerzo, pidió otro para comprobar su teoría.
Los cortesanos miraban estupefactos como podía comer otro trozo si era incomible, pero si no comían podía molestar a Ricardo.

Así que continuó Ricardo comiendo tarta, continuaron los cortesanos comiendo tarta. Finalmente la tarta se acabo, el pastelero miro a su alrededor esbozo una leve sonrisa, y se dirigió a Ricardo “¿espero que la tarta fuera lo que esperabais?
"Por supuesto pastelero" contesto Ricardo "la mejor que probé, deliciosa, ¿verdad que si? ” Pregunto mirando a los cortesanos, todos se miraron y rápidamente asintieron, se retiraron felicitando al pastelero.

El pastelero miro a la sala, se giro hacia Ricardo, y le dijo:
“El año que viene si lo deseáis os haré otra igual de “deliciosa” ”
Ricardo le miro con cara complaciente y le contesto 
"creo que seria imposible mejorar esta tarta, así que te dejo libre del compromiso de hacerla”


Se que el cuento no es nada del otro mundo, se que puede ser igual que muchos que ya existen, pero a veces pienso que no hay suficientes ejemplos de la soberbia, prepotencia, y otras no virtudes del ser humano, así que aquí os dejo esta historia ,que escribí para alguien hace mucho, mucho, mucho tiempo, bueno solo hace un par de años.