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Finaliza el año ¿con la copa medio llena o medio vacia?



A riesgo de parecer pesado, no dejo este año, no sé si con este artículo u otro más, ya veremos. Sin de nuevo echar la mirada atrás, no para ver lo que puedo haber sido y no fue, sino para no repetir errores.

Soy de los que piensan que todo lo vivido siempre es positivo, nos guste más o menos, o al menos habría en perspectiva que darle ese calificativo.
Y que arrepentirse de algo, poco arreglo tiene, al fin y al cabo de momento no se puede viajar al pasado para cambiarlo.

En este sentido, el mirar demasiado hacia delante, tampoco es muy efectivo, porque como se ha visto estos últimos años poco o nada se acierta de cómo evolucionara todo.

Por tanto nos queda el presente, que al menos vemos, conocemos y palpamos y es lo único que en cierta manera tenemos posibilidad de cambiar.

Así que, voy a dedicar estos dos días al presente.Y espero que el año que viene

"El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso se llama presente".
  

Comentarios

  1. El pero tiempo es el que no se vve, David. Ah, el vaso, medio lleno siempre. Es una forma de verlo.
    Un abrazo y feliz año, de momento ya ves que ya está aquì y no ha pasado nada nuevo, aunque eso, con toda seguridad, es, tambien, una forma de verlo.

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