La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Piensate a quien das la mano



Todo llego, como siempre, en una conversación corriente donde surgió una palabra que me llevo a un recuerdo de algo que Nacho me contó.

Me propuse contar su anécdota, por llamarla de alguna forma, y rápidamente me puse en contacto con él, para pedirle permiso para contarla, ya que en su día lo hizo poco más que en confesión.

Evidentemente, el narrador que soy yo me valdré de algunas variaciones creativas, licencia del que escribe.

Nacho estaba visitando a una amiga (Noelia) en el hospital en el ala de maternidad. Llevaba allí todo el día acompañando a su amiga, en la misma habitación, estaba Maria, una mujer de su quinta año arriba o abajo. Maria esperaba su primer hijo.

La situación como en una novela o guión de cine se desarrollo de tal forma y a tanta velocidad que  a veces cuando recuerdo a Nacho contándolo me vienen al la mente las pelis de Esteso y Pajares.

A Noelia vinieron a buscarla para hacerle unas pruebas y Nacho se quedo en La habitación hablando con Maria. A los pocos minutos Maria comenzó a encontrarse mal y Nacho salio al pasillo para llamar a las enfermeras.
Volvió dentro mientras esperaba a las enfermeras, y se dedico a tranquilizar a Maria. Evidentemente Maria se puso de parto, unas cuantas enfermeras aparecieron por la habitación y todo comenzó a ser un camarote de los hermanos Marx.
 En esos momentos de locura colectiva en los que Nacho no sabia que hacer o donde meterse, en el instante en que dudaba si salir de la habitación, una mano agarro fuertemente la suya, apretaba como cuando te presenta tu exnovia a su nuevo novio en un pulso sin sentido.

Nacho no supo como reaccionar, sacaron la camilla de la habitación y la mano de Nacho era una prolongación de la de Maria. Pasaron al pasillo de quirófano donde le ponían a Nacho la bata verde mientras le comentaban , "dígale a su mujer que respire e inspire" .En este punto Nacho se percato de que iba a ser un día inolvidable en su vida. La decisión de correr y dejar a Maria sola en esa situación viendo como lo estaba pasando o continuar con todo.  Dos horas mas tarde salieron del quirófano Maria con su hija y Nacho con cara de que ha pasado aquí.
Al llegar Nacho a la habitación  Noelia le recrimino donde se había metido”no sabia donde estabas”. Me imagino que Nacho pensaría algo parecido en ese momento.

Nacho solo nos lo contó a dos amigos, en el fondo yo creo que no se arrepintió de ver nacer a una niña, ni de haber ayudado a Maria.

Gracias a DSR

4 comentarios:

  1. Inolvidable, pero, perdona mi curiosidad: ¿Y el padre del futuro hijo de Noelia? ¿Estaba allí?

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  2. la verdad es que no , por lo que me conto llego unas horas despues

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. jajajajaja
    Viendo como cuentas las anécdotas, hasta te confesaría alguna de esas que guardo en el desván de mis recuerdos ;)
    ¡Eres grande David!

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