La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

martes, 16 de diciembre de 2014

Un café de 20 euros, la sonrisa y la mujer en la ventana



Daniel como cada día antes de ir a trabajar, se acercaba a la cafetería donde ya era un habitual .Paco, tras el mostrador, lo llevaba viendo unos 20 años y viviendo  la misma imagen siempre. Daniel entraba con un “buenos días”, ligeramente cabizbajo, se sentaba cerca de la esquina de la barra junto a la ventana. Paco le acercaba el café con leche, largo de café, sin el sobre de azúcar. Daniel con un "gracias" cogía la taza todavía humeante y comenzaba a tomar el café a pequeños sorbos.

Al cabo de unos segundos de empezar a saborear el café, miraba a través de la ventana .Enfrente se encontraba una mercería vieja seguramente tendría mas de 50 años .Paco siempre miraba de reojo,por ver si conseguía ver lo que miraba Daniel, pero en 20 años no hubo forma. Solo tenía claro que en cierto momento, cuando el sol comenzaba a dar en la cristalera de la mercería cerrada , Daniel comenzaba a mostrar una sonrisa, su mirada se iluminaba y parecía que era otra persona. Durante unos 10 o 15 min mientras tomaba el café y miraba tras la ventana, muchos de los habituales de la cafetería lo veían sorprendidos de la sonrisa de alegría que radiaba. Algunos le comentaban a Paco si al café le ponía algo más que el café.
”Échame una chorradita de eso Paco”, le solía decir Sebastián que tenía un taller junto a la cafetería.   

Daniel falta desde hace unos días a su cita con el café, y Paco intenta saber el porqué, pregunta a unos y a otros de los habituales  si saben porque, pero nadie parecía conocer a Daniel mas allá de un buenos días. Tras unos días de frustración por no descubrir el motivo. Sebastián entro en la cafetería con semblante serio.
Daniel murió hace una semana, tenía 64 años, y durante los últimos 20 años venia desde su casa a unos 40 km a tomar un café.
Paco sorprendido por lo que le decía Sebastián, comento
” Venia de 40 km aquí?, el café le salía a 20 euros por lo menos“.
 No sonrió a pesar de que el comentario intentaba quitar seriedad al asunto.


Sebastián, mediante un cliente se entero, que la mujer de Daniel murió hace unos 20 años y desde entonces el venia, donde decía que sonrió con ella la ultima vez. Su recuerdo frente a la cristalera  de la mercería ,era su café diario, su sonrisa diaria, su pequeño oasis de felicidad. Daniel recordaba a su mujer a través de esa ventana. Tenía ese pequeño momento en su retina cada día, tenía esa sonrisa para comenzar cada día.

martes, 9 de diciembre de 2014

Una persona extraordinaria, la actitud y un nuevo paseo



Nunca es plato de buen gusto la despedida de un ser querido, nunca es un consuelo todo lo bueno que se diga de alguien, pero en algunas ocasiones las palabras  descubren que esa persona disfruto su vida como nadie, la vivió como todos querríamos hacerla, y dejo una riqueza que nunca se gastara, el agradecimiento de todos a los que ayudo, de todos a los que sonrió, de todos a los que aconsejo.

Poco o nada conocía a esa persona, pero a través de todos los que hablaron de ella, recordándola, en su día a día, en sus anécdotas, en sus actos, perfectamente podría decir que si la conocí. Dejo seguramente muchas sonrisas, amigos y algún enemigo, es inherente al ser humano. Pero lo que dejo tras su muerte, es lo único que dejamos como un gran tesoro, un gran recuerdo en los que la conocieron, un recuerdo que durará en sus vidas. Seguir viva en todos ellos, a través de lo que hacen dia a día. Sólo nos queda eso al morir, por suerte o desgracia, nuestro recuerdo en los demás.

Tras el entierro, me he dedicado tiempo para hablar con mis hijos, para ver a algún amigo, para intentar no dejar un minuto sin aprovechar, pero me he dado cuenta que no hace falta estresarse tanto. Sólo necesito vivir y en el día a día hacer lo que creo que está bien, compartir mis risas y mis llantos, disfrutar de lo que me gusta y recordarme todos los días, todo lo que todavía me gustaría hacer. 


Se acercan las Navidades, para muchos unas fechas mas que esperadas, para mi unas fechas que espero que pasen lo antes posible. Este año intentare no "correr" para que pasen, las acompañare "andando" para ver qué pasa.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Neil el alter ego escocés


Neil llego a España hace tantos años que me cuesta a veces ponerle fecha…

En el inicio,un saludo, un rato de charla intrascendente, rutina social o como lo queráis llamar, ahí sospeche que el motivo de la llamada era más profundo. 

Rompí la conversación con la esperada, "te encuentro raro Neil que te pasa?"
y como si las cataratas del Niágara hubieran sido contenidas y nuevo abiertas, una cascada de palabras comenzaron a salir de su boca.
Tras unos 10 minutos de explicación sobre... una mujer y su relación con ella, llegó la cuestión contandome la conversación que tuvo con ella:

"Entonces que somos? porque seguimos hablando aunque no nos veamos. 
Podemos resumirlo en que yo te quiero, tú a mí no, pero alguna vez aunque fuera durante un instante me quisiste y como no te molesto más que, con algún mensaje superfluo, con algún comentario gracioso, con alguna palabra cariñosa, mantienes ese hilo sin más. Para mí un sufrimiento, para ti.....dudo que tenga alguna importancia. Para el resto simplemente nada.

Un día olvidaste devolverme una llamada, otro contestar un mensaje, el día de mi cumpleaños espere tu llamada, tu mensaje, como un regalo, sonriendo ilusionado. Pasado ese día espere el siguiente con la esperanza que sólo fuera que no pudiste hacerlo. Espere un tercer día diciéndome que lo harías, engañándome diciéndome que no lo olvidaste. Pero el tiempo me quito la razón. Me di cuenta que ya no era más que un número en tu teléfono. Alguien con quien hablar cuando tienes un hueco en tu día, que no sabes a que dedicar y buscas a alguien con quien cruzar una palabra. Simplemente un recuerdo en una foto, un recuerdo lejano que cada día se pierde más, en un mar de recuerdos.

Yo seguiré queriéndote, algún día oyéndote, otro leyendote, pero todos los 
días pensando en ti. Es mi sino, mi " penitencia" , mi pequeño gran secreto, mi sonrisa en muchos momentos al recordar una caricia, mi tristeza al saber que no te volveré a ver.

Simplemente mi vida."

Pensé en utilizar todo esto en un libro, pero lo que Neil quería en ese momento era un consejo,  Uffffff.

Tras la conversación, más bien monologo de Neil, me quede un poco descolocado, dando vueltas a una respuesta válida, a una resolución que fuera contundente conforme al nivel de necesidad que tenía la consulta. Pero tras unos segundos en los que parecería que tendría una gran respuesta, sólo me salió un.”Tu mismo te has contestado", que frase con tanto y a la vez con nada de responsabilidad, y encima te hace parecer hasta un aprendiz de psicólogo. 

Aún así la respuesta parece que surtió efecto, un "Tienes razón, toda la razón", me saco de la nebulosa de pensamientos en la que me encontraba. "Ah sí?", pensé, no era cuestión de decirlo en alto.

Para acabar de rematar el consultorio profesionalmente, asevere, " la respuesta siempre la tenemos, a veces solo es cuestión de buscarla en nuestros armarios”. Que profundo, quiero decir..... qué tontería. 

Dar consejos, o intentar apoyar una duda, suele ser un problema, del que salimos con dificultades y buscamos formas de que no se noté que no tenemos respuestas. Yo lo intento, intento pensar en la forma de resolver dudas, y creo que todavía no he resuelto ninguna, el único mérito que puedo atribuirme es que he “obligado” al cuestionador a resolver su duda, mediante una respuesta difusa, incoherente, llamarla como queráis.


Al final Neil no se qué va a hacer con su situación amorosa, lo que si se es que yo no puedo resolvérsela.

viernes, 7 de noviembre de 2014

La proveedora de mi despertador de cafeína



Un paseo corto recorriendo los escaparates que muestran con luces los productos a consumir. Un recorrido con gente que se ignoran unos a otros, solo percibiéndose para no colisionar. Apenas levantan la mirada y una fuerza similar a la electromagnética los separa del aura de un espacio vital, que parecen cuidar para que no sea invadido.

Soledad entre la gente, doblo la esquina y entro a por mi despertador de cafeína, una sonrisa parece que me intenta sacar de la soledad,
"¿lo de siempre?"- pregunta
"si" - , contesto devolviendo la pelota al campo contrario, con pocas esperanzas de que sea devuelta.
De nuevo una sonrisa, una mirada y....
 "te lo pongo como siempre ¿no? sin azúcar"- , de nuevo una sonrisa para llamar mi atención.

Al final consigue que converse, una conversación sin consistencia, sin aparente contenido. Pero consigue sacarme de la inopia de la soledad en el tumulto en la que estaba. De nuevo una sonrisa con mayor fervor en la que se apreciaba la satisfacción de haber conseguido su propósito.
Sonreí, me despedí con la sensación de haber sido desposeído de la soledad, de haber entrado por un momento en el mundo de las relaciones sociales. Mire a mi alrededor y la gente de nuevo tenia el escudo electromagnético, mi espacio vital era un campo de fuerza que repelía el contacto físico. Seguía de pie mirando a mí alrededor buscando una mirada, una sonrisa,  un atisbo de existencia. 

Comprendí la importancia de la sonrisa, de la mirada, cuando me preparaban mi despertador de cafeína, me acerque a unos de los muchos comercios que me rodeaban, buscando con interés algo que reflejara la sonrisa, la mirada, encontré una flor amarilla, una sola entre muchas rojas, rosas, violetas. Salí con la prisa del momento antes de que las ideas perturbaran mi primer pensamiento. 

Llegue al lugar, sonreí, me devolvió la sonrisa con cierta sorpresa, 
"para ti "- le dije 
Me preguntó ,¿porque?,tras un tímido gracias

Solo supe decirle 
 "Gracias por haberme encontrado, y rescatado de mi soledad".


 Sonreí, y salí con ligereza, intentando buscar entre la multitud a alguien a quien rescatar.

martes, 21 de octubre de 2014

Oda de Caronte, otoño llega pronto que haces falta



Pasan los días como hojas de un árbol de otoño, pasan sin hacer ruido, deslizándose entre el susurro de viento, y el revuelo de algunos mirlos que se aprovisionan de pequeñas ramitas para sus nidos.


Como observador frente al otoño, surgen miles de imágenes que son el reflejo del cambio, tal vez te hagan pensar en tu pasado, tal vez recordar con una sonrisa un buen momento, para algunos el síntoma de la predepresión, para otros, significa desvestirse frente a lo que paso y ponerse el chubasquero para afrontar lo que vendrá.


Tantas frases e imágenes te llenan la cabeza de locuras, en forma de sueños imposibles. Te hacen abrir el libro de los recuerdos, perdidos o borrados, y llevarlos de nuevo a formar parte de tu depresión matutina.


La verdad es que el otoño tiene su lado de retrato impresionista. Tiene la virtud de suavizar la transición al invierno, tiene su momento de paz mientras andas entre las hojas secas.
Y para que os cuento esto, simplemente para soltar a mi Orestes perseguido por las Furias, para dejar salir a pasear a Caronte en su barcaza a recorrer los afluentes del "Estigia", recorrer el "Lete" y ver como Cerbero me observa desde la orilla, mientras me sumerjo en la bruma. Uff que tétrico

Vale dejémoslo como al principio otoño, retrato de colores ocres, olor a campo húmedo, paz entres las hojas secas, que sino acabo hablando de mi viaje a mi inframundo, y eso será en otro relato.


Que llegue el otoño que el verano se me hizo muy largo.

                                        

lunes, 22 de septiembre de 2014

Las cartas de Melisa



Las mañanas se hacían cortas, y las noches eternas, solía sentarse frente a la litografía  de “la mujer mirando por la ventana”. Simplemente le recordaba que el mundo estaba, allí, fuera, esperando a que lo mirase, esperando a que lo oliera, a que lo descubriera.

Por lo que se , Melisa, se dedicaba a escribir cartas a las personas que conocía , cartas que no enviaba, cartas que guardaba ,como los sueños que tenia y que guardaba para si.

Las decisiones en su vida eran una carta mas, que se escribía a si misma, en la que se contaba y aconsejaba que hacer, que camino tomar. Melisa hace mucho tiempo que se dio cuenta que, en el instante que tiras una moneda al aire, para tomar una decisión, sabes que cara quieres que salga y aplicando ese dogma, creaba su camino.

Las cartas de Melisa guardaban sus secretos, lo que pensaba de la gente, lo que le gustaría escuchar, lo que le gustaría decir, eran todo su mundo y como tal , desapareció junto con ella.

Tal vez fuera la ultima que escribiera, tal vez una de las que mas le costo, llego a mis manos y la leí, como el descubridor del dorado, me sentí como el primer hombre en la “Luna de Melisa”.


“Hola Melisa, te escribo para darte el consejo que me pediste, después de darle muchas vueltas, llego siempre a la misma conclusión. Realmente quieres que te de consejo?, realmente quieres seguirlo?, tal vez quieras escuchar que todo saldrá bien, o quieras escuchar que sigas adelante con todos los sueños que tienes, que saldrán bien. Pero esas suelen ser las palabras de una madre, que desea que eso pase y que seguramente es la persona menos realista que encontraras en tu vida.

Mi consejo seguramente no te guste, seguramente te parecerá equivocado y pensaras que porque me lo pediste, pero en serio te esperabas algo distinto. Yo creo que esperas que te digan lo que tu ya sabes y que no te atreves a hacer, simplemente por miedo simplemente porque te dolerá, pero en el fondo sabes que es lo mejor. Te encontraras pidiendo consejo uno tras otros los oirás y aunque sean favorables seguirás con tus dudas , en el fondo la respuesta que buscas solo la tienes tu y de ti depende hacer lo que quieres hacer , de ti depende ir por el camino que quieres y deseas ir. El miedo suele ser el compañero de viaje, el pánico suele ser el acompañante en la decisión. Pero la que siempre estas en esa ecuación eres tú. Tú tienes las respuestas, tú te planteas las preguntas, como ves sigues siendo tú, la de la ecuación.

No creo que tenga que seguir diciéndote, lo que tú ya sabes, solo desearte que seas feliz en tu decisión, y que la sonrisa sea tu compañero de viaje, y el corazón tu acompañante en la decisión.

Un abrazo te quiere Melisa….”



Tras leer la carta, levante la mirada, metí la carta de Melisa en una caja con alguna de sus cosas, mientras contemplaba la litografía de la mujer en la ventana. Salí de la habitación en la que solo quedaba el cuadro, cerré la puerta tras de mi, mientras pensaba en que me hubiera encantado leer todas las cartas de Melisa, aunque sabia que nunca lo iba a hacer.   





martes, 2 de septiembre de 2014

El Alíen que llevo dentro



Resulta que con los años te percatas de más cosas de como reaccionas ante situaciones, de como llegas a controlar, como un maestro tibetano el Chi, las reacciones que provoca lo que te acontece mientras vives. 

En la mayoría de ocasiones, no necesitas más que un instante para controlar el poder oculto que parece surgir de ti y que no te imaginabas tener. Ese "NO" en una reunión de trabajo a tu jefe, ese "HASTA AQUI" a tu pareja en contra de una concesión permanente. La edad, al parecer, te da ese poder (en plan superhéroe), aunque no a todos. Igual solo es hartazgo, igual solo rebeldía post -juventud, hasta llego a pensar que solo reaccionas porque el hemisferio cerebral no esta en lo que esta y manda un a tomar por saco que acaba saliendo en forma de pasotismo controlado.
En fin, que da rabia en muchas ocasiones, no sacar a pasear ese carácter que haría que "Jack Torrance" se acojonara en su hotel de las montañas.

El autocontrol que parece  que tenemos, resulta ser una trampa en la que el alíen se revuelve y lucha por salir. Si, ganamos la lucha, pero a costa de que? 
Seguramente a costa de un daño interno difícil de reparar, la lucha "estética" para que no se vean las cicatrices externas, nos llevan a tenerlas en sitios más difíciles de reconocer. 
Sólo nos miramos al espejo, ponemos nuestra sonrisa tremendamente encantadora y salimos a luchar al mundo. Las cicatrices internas las aparcamos hasta que, en las ocasiones del "descanso del guerrero", nos percatamos de ellas. Las miramos, nos sentimos afligidos por permitirlas, soltamos alguna lágrima y mientras abrochamos la camisa que cubre el alma, nos repetimos que esta será la última herida ,que me hará mi alíen.

A Guillermo le gustaba mucho hablar de ello, del alíen. Hasta que un día lo sufrió, descubrió el suyo, y supo que la lucha nunca acabaría. Guillermo, se acojonaba cuando le proponía ver de vez en cuando "el 8 pasajero”, no en sí por la peli, sino por pensar y recordar su alíen interior y que algún día este se le pudiera escapar o dejarse ver.

 Cada uno tenemos nuestro alien interior , en ocasiones luchamos contra el, en sí, toda lucha nos hace más fuerte así que mientras no nos consuma, seguiremos viviendo en compañía de nuestro "alíen" particular.






viernes, 1 de agosto de 2014

1 DE AGOSTO SIN MAS

1 de agosto, y a las tempranas horas del amanecer escucho una canción, una y otra vez, mientras la luz comienza a cubrirlo todo con su manto brillante, una sonrisa comienza a dibujarse en mis labios, cierro los ojos y la canción hace que broten mis recuerdos. 1 de agosto, un día mas en el calendario, un día especial para el que cumple años, para el que tiene un hijo, cada uno tenemos un motivo para un día especial.

El mío simplemente, no lo se, podría decir que abrí los ojos, podría decir que sonreí, podría verme bailando, o quizás viendo el “gran azul”. Lo único que puedo decir ,que como en la “campana de Gauss”, había un punto de inflexión, un antes y un después. Un punto y seguido en mi vida, tan simple y tan complicado recordarlo.

Solía decirme Maria, que lo de la media naranja, la tenia descolocada, que muchas veces, había sentido que su media naranja, era media manzana o medio kiwi, vamos que no lo tenía muy claro. Así que consultaba con su amiga.
Clara, que era como era,  le acababa diciendo que, con tanto lío de fruta a ella lo que le gustaba era la macedonia, o cambiar de fruta y probar la de temporada. Puede que sea frívolo, pero Maria solo pedía opinión. Igual esperaba otra opinión, igual esperaba que le dijeran que al que le gusta la naranja le gusta siempre y aunque a veces apetezca menos, siempre se encuentra la forma de prepararla y endulzarla para que nos resulte igual de sabrosa.

Esta casi incomprensible reflexión “culinaria”, complica mas que nada los pensamientos y recuerdos de mi día especial. Especial porque tal vez abrí los ojos y vi el gran azul, tal vez porque subí la montaña a la que nunca me acerque, tal vez porque se fue un amanecer distinto o tan solo porque me pare a ver la luna.

Simplemente por un motivo hoy es mi día especial

Disfrutar del vuestro. Os dejo con la canción que escucho una y otra vez.


viernes, 25 de julio de 2014

Un día me enamore, al siguiente la muerte me alcanzo,y hoy sigo decidiendo si ir hacia arriba o hacia abajo.



Contar algo tan profundo de alguien requiere un permiso especial, un permiso con fecha de autorización , y esa fecha ha llegado , podía haber sido una fecha especial , podía haber sido un día con algo.... al final ha sido hoy

Fernando murió y 30 días después debía contar su "verdad", esto me pasa por escribir y que los amigos te lean, y soltarlo así supongo que porque poco mas podía contenerme, en realidad tardo mas de los 30 días  a los que me comprometí, pero no sabia muy bien que hacer .

A ver resumiré un poco el tema para no hacer una novela rosa, repetitiva y tediosa, como muchas historias. 
Fernando, como profesor de primaria, era un hombre que disfrutaba con lo que hacia, que sonreía cuando acababa el día, que tenía ganas, un lunes, de ver a sus pequeños proyectos de grandes personas, en fin, alguien envidiable en la manera que se entregaba a su trabajo.

Era "relativamente " feliz, y un día una sonrisa y una mirada quebraron su "relatividad". Lola tenía unos ojos, de esos que sacan lo mejor de ti, de esos a los que no puedes parar de sonreír.

Pues como no podía ser de otra forma Fernando y Lola, tuvieron una bonita historia, corta pero bonita. Como acabo queda entre ellos y yo, que conozco la historia, ponerle vosotros el porque. Fernando, comenzó a no ser Fernando, comenzó a no sonreír los lunes, comenzó a no disfrutar de la vida .comenzó a darse cuenta de necesitaba ser feliz de nuevo, comenzó a darse cuente que para serlo, la necesitaba, necesitaba la " relatividad " que le proporcionaba Lola, al tiempo que se daba cuenta que no la volvería a ver, empezó a entender "su muerte".

Fernando, tenía un día a día que preocupaba a los que les rodeaba, Fernando acabó desapareciendo, y no mucho después " su enfermedad " se lo llevo. Antes de irse bromeaba con que tendría dudas de elegir donde ir, decía q arriba no sería tan feliz como lo fue con Lola pero que para abajo tampoco sufriría tanto como lo hizo sin ella, sufrió con sus palabras y la lejanía que dichas palabras ponían entre ellos.

Muy bien no supe que se lo llevo, los médicos dijeron a su familia que un cáncer se lo llevo, su hermana y yo que conocíamos la historia , creíamos que el cáncer era la excusa que se buscó para irse, para que su sufrimiento no siguiera creciendo.

Pienso que no se dio tiempo para encontrar otra excusa para seguir aquí, pero tampoco puedo juzgarle  por intentar amar y morir por ello.

Su hermana me abrazo , mientras desaparecía entre la tierra. Lola no estaba , tampoco nadie le dijo nada, ni siquiera se sí lo sabe todavía. Dudo si llamarla , dudo si contarle algo, lo único que podría hacer es hacerla sentir culpable y Fernando no me lo perdonaría .

Creo que a día de hoy, Fernando no se ha decidido donde ir , no se sí algún día se decidirá , igual me espera para que en mi camino le ayudé a decidirse. Igual la espera a ella para acompañarla en su camino.


No quería que fuese demasiado triste lo que he contado, pero no encontré otra forma de contarlo. Sólo me quedo con la sonrisa de Fernando durante el tiempo que fue feliz, sin "relativamente".


viernes, 18 de julio de 2014

Conversando con Casimiro



Últimamente no salgo de estos temas, pero la realidad, mi realidad, manda y cuando solo ocurre que la gente que conoces desaparece, todavía más.

Cristina siempre se las daba de valiente, siempre era la que hacia frente a los problemas, a las situaciones comprometidas, a los municipales, a todos cuando algo no le cuadraba.
Me imagino que después de una charla con ella, unas cuantas horas de cafés, y de sinceridad. Me perdonara este relato J .

Estaba de punta en blanco como decía mi abuela, aunque era un traje ligeramente rosa, para los puristas un tono lavanda. Como decía, estaba en la parada de autobús, junto a ella un señor de unos 80 años con cara amable, podría decirse que con el aspecto del abuelo de Heidi.
Ella le miraba de vez en cuando mientras esperaba en la parada, el mantenía la mirada en el horizonte mientras sonreía. Cristina era de las que no podían estar sin hablar mucho tiempo, así que se dirigió al anciano.
- “Buenas, como esta”
El anciano se giro, sonrió y con voz profunda y grave le respondió
- “Bien cristina estoy bien, y tu”
Cristina se sorprendió, conocía su nombre, “yo no conozco a ese señor de que me conocerá?”.
Volvió a dirigirse a el, esperando recordar de que le podía conocer, esperando reconocerle o que  descubriera el mismo de que la conocía.

- “Bien esperando como usted supongo, aunque hace un día tan bueno que la espera se hace relajada ¿no?”
- “si Cristina, hace un día perfecto” mientras seguía sonriendo.

Esto no estaba funcionando, como seguir sonsacándole sin que se percate. Uff, quien era ese señor?
Cristina sonreía, esperando que el anciano siguiera la conversación, pero no era así y la sonrisa podía convertirse en sonrisa de tensión.
El anciano de repente comenzó a hablar.
-“Que quieres que te cuente Cristina?, donde te conocí? , cuando? , o quizás prefieres, un resumen de todo”.

Cristina no se lo podía creer, le había leído la mente o que, era tan evidente que no le conocía? , el anciano se había percatado tan rápido.
-“Verá, tengo un día, y con lo despistada que voy a veces…” se sonrojo levemente.
- “No te preocupes Cristina, mira me presentare. Me llamo Casimiro aunque me conocen por otros nombre la verdad es que tengo unos cuantos, pero no viene a cuento. El tema es que mientras esperamos te puedo contar algunas cosas sobre ti.”
Cristina no salía de su asombro, miedo y curiosidad era lo que notaba.
Solo salio de su boca un tímido “vale”.

El anciano sonrió y comenzó a contarle historias sobre ella. Los ojos de cristina se hacían cada vez mayores, sorpresa, confusión, no entendía nada.
Tras un buen rato el interés por la conversación la relajo, y en algunos momentos sonreía. Pasaron muchas horas y pero no se hacia de noche.
Llegado un punto el anciano se levanto con ademán de despedirse. Cristina inquieta, confusa se levanto de un salto.

-“Entonces, Casimiro ahora tengo que ir yo sola?”
Casimiro sonrió,
-“podemos si quieres dar un paseo y hacerlo todo lo largo que quieras”.
Cristina, sonrió de nuevo.
-“Y me contaras mas de mis amigos y familia”.
-“Si, Cristina y sabrás, por fin, quien te quiere, y quien te ama, y quien te echa de menos y quien se preocupa por ti, y quien fue sincero contigo y quien estuvo siempre a tu lado sin saberlo, y quienes estuvieron en tu vida”.

Comenzaron a caminar
 - “Casimiro?”
- “Dime Cristina”
- “Te puedo llamar muerte, siempre he sido un poco rarita para esto".
Casimiro sonrió de nuevo,

-“ claro como tu quieras te he dicho que tengo muchos nombres”.

PD un abrazo desde mi corazon

martes, 15 de julio de 2014

Malditas promesas, bailare sobre tu tumba



En las ocasiones en que los amigos te llevan de copas, fiesta “u lo que sea”, se recomienda no hacer promesas, ya que puede resultar perjudicial para la salud a la larga, o no tan larga.

Lo de prometer ir al gym después de navidades o antes del verano, es muy socorrido, ay cuanto daño hace el alcohol. Lo de prometer portarse mejor con los vecinos, si esta bien, hasta que te pillan el ascensor 3 veces seguidas y se te hace tarde para ir al trabajo, entonces te c… en sus muertos. Tampoco esta nada mal, el prometer comportarse mejor en ciertos actos sociales en los que a lo mejor a uno no le apetece estar. Eliseo es de estos últimos, siempre ha tenido un problema con lo que denomina el, la “burocracia social”, o el “paseo de los absurdos”, ambos términos acuñados tras varias bodas y otros actos sociales. 

Eliseo siempre ha pasado por el aro social, como todos en muchas ocasiones. Un buen día, se le ocurrió que si asistía a dichos eventos, lo haría como ese día le viniera en gana , es decir , si tenia poca gana, disfrazado de payaso o eso le gustaba decir , en fin ,que acabaría provocando el efecto contrario del que pretendía, llamando la atención ,en vez de pasar del evento.

Pues en esas que Eliseo no hace mucho, y como comente antes, embebido del embrujo del alcohol, llevo su promesa al extremo. Diana tenía una fijación por los eventos de todo tipo y de la misma manera que Eliseo, embebida de los encantos de las copas de Baco, comenzó una puja de atrevimientos, más propia de adolescentes, que de veteranos en la vida social. Después de unas cuantas copas y risas la frase “en la próxima lo hago, te prometo que lo hago”, se quedo resonando en el grupo que estábamos, la palabra te prometo quedo casi a solas en el silencio que se hizo.
Conocíamos a Eliseo y sus promesas las cumplía.

12 de junio de 2014, eran las 9:30 ya hacia calor, un grupo de gente de traje oscuro miraba el féretro, donde estaba Andrés, mientras desaparecía en el hueco de tierra. Gire la cabeza, y allí estaba Eliseo con una chaqueta cuero rojo de los ochenta, con unos auriculares y moviendo la pierna al ritmo de Elvis. No pude mas que sonreír, en realidad creo que hasta el sacerdote lo hizo. Mientras bajaban el ataúd continuaba con su contoneo de caderas  hasta que sellaron el hueco estuvo a ritmo de rock and roll. La madre de Andrés acerco a Eliseo y le susurro al oído mientras le daba un abrazo.

Tras marcharse Eliseo bajo la cabeza se alejo de aquel lugar, le seguíamos a poca distancia Diana y yo comentando que podía ser lo que le habían dicho a Eliseo. Tras pararnos para despedirnos Diana miro a Eliseo, asintiendo “promesa cumplida”.

La promesa no fue un mero cachondeo, un mero estoy aquí y me río de la sociedad, fue un, en el próximo entierro asistiré recordando un momento increíble vivido con esa persona y romperé una regla social que no me gusta. Y así lo hizo, recordó el primer guateque al que asistió con Andrés en el que bailaron a ritmo de Elvis en el que se les hizo de día en buena compañía, en el disfrutaron de su juventud.


La madre de Andrés simplemente se lo agradeció. Eliseo simplemente le despidió con un baile, aunque cumplío su promesa, no le gusto tener que hacerlo con Andres, no le gusto sufrirla con él.

lunes, 30 de junio de 2014

Aurelio el pescador


Me dirigía con la moto hacia Denia, no muy lento , lo suficiente para ver el paisaje de calas , lo suficiente para ver iluminada la costa con las cientos , miles,  de viviendas cerca de la costa, lo suficiente para no ser pitado e increpado por el tráfico que me seguía.

Me dirigía  a Denia a ver a Miguel, hacia unos años que no le veía y pensaba en darle una sorpresa con mi visita. Miguel trabajaba en un barco de pesca de su abuelo, su abuelo Aurelio todavía seguía en el puerto arreglando cosas del barco aunque luego no salía a faenar, el había estado 50 años en el mar y ya no era su tiempo.

Pues llegue a Denia, y la sorpresa me la dieron a mí, me encontré a Aurelio, pero no a Miguel. Miguel se fue hará 3 meses a Gran bretaña (dentro de nada con todos los que se van vamos a reclamar el país en vez de Gibraltar), trabajaba en un barco de pesca inglés en el mar del norte.Vaya!!! 

Aurelio me puso al día del último año de Miguel, me puso al día de su marcha, llevaba unos años de cabeza, como siempre, por temas sentimentales. No dormía, no vivía, no conseguía olvidar, y el lastre físico y emocional era una valla infranqueable. Su abuelo lo relataba como un tema de la edad aquella en la que vas alejándote de la juventud, en la que te resistes a pensar que vas caminando a otro nivel de la vida, ni mejor ni peor, simplemente diferente y como diferente que es, nos aterra entrar en el.

Me quede a dormir ante la insistencia de Aurelio y al día siguiente, sobre las 5 de la mañana nos fuimos al puerto. Un café, medio bocata de jamón, y a arreglar aparejos, sobre una montaña de redes sentado, vi amanecer, mientras varios barcos pequeños se alejaban en el horizonte. Aurelio continuaba contándome los avatares de Miguel antes de su partida.


- "Hará unos 5 meses, Miguel llego cabizbajo, una vez más, ya sabía yo porque era y no le pregunte, pero después de cenar, él me pregunto:
Abuelo sigo como tú sabes, tengo un mes bueno y dos malos y lo peor es que no consigo olvidarla, a veces hablo con ella y parece que sonrío pero en el fondo es peor. La verdad es que no se que hacer, así no es forma de seguir"

- "La verdad Aurelio es que tu nieto siempre ha sido demasiado sentimental y por mucho daño que le hagan no consigue olvidar lo que en el fondo siente".

-"Pues sí, siempre ha sido así".

-"Entonces como ha acabado Miguel en los mares del norte?" - pregunte yo

-" Tras la cena salimos por el puerto y sobre una roca del espigón le señalé unas redes. ¿Ves aquellas redes enmarañadas en la roca? Como crees que llegan allí, ¿crees que la gente se dedica a repartirlas y engancharlas en rocas, arrecifes o fondos?. No, simplemente mientras haces tu jornada tienes la mala fortuna de engancharlas, y no por ello dejas de trabajar, no por ello dejas de venir al caladero. Pero lo que sí tienes que hacer es cortarlas, cortar esas redes es tu única opción de seguir con tu jornada, es tu única opción para seguir con tu vida, te entristece, lo pasas mal viendo el esfuerzo invertido, viendo la red que tejiste con tu tiempo como desaparece en el mar .Pero podrás hacer otra, no olvidarás las que hiciste pero tendrás que hacer nuevas redes y seguir con tu vida en el mar".


Joder !!! Ahora entiendo a Miguel, escuchando a su abuelo, se le abrieron los ojos de la vida y simplemente comenzó a vivir.

Me quede mirando el horizonte mientras el sol comenzaba a calentar, le agradecí a Aurelio el hospedaje y la charla. Me puse el casco subí a mi moto dispuesto a seguir camino, Levante mi mano en señal de despedida, me respondió de la misma forma levantando su mano al tiempo que me dijo, "ya sabes, corta las redes".

Vaya!!! con Aurelio el pescador, el filósofo, el psicólogo, el abuelo de Miguel.



viernes, 13 de junio de 2014

El hombre que vendía regaliz


Durante un rato, mientras esperaba a Carlos, deambulaba mirando escaparates en la calle donde habíamos quedado. Muchas tiendas y poco interés,  solo amenizando el tiempo de la espera.

Reconocí en la esquina ,a un hombre , con 30 años más .Como en el flashback de una película, mi imagen de adolescente en la misma esquina surgió , vi a ese hombre cortando unos trozos de regaliz y preparándolos con una goma para venderlos, a 10 ptas el manojo. 


La calle era diferente, los comercios más modernos, un cine que ya no existía, una gran ferretería que desapareció en la bruma de los años. Lo único que permanecía era el hombre que vendía regaliz.
Era de las pocas ocasiones en las que alguien permanecía mientras el entorno cambiaba.


¿Esa era la sensación de la inmortalidad?, ver como a tu alrededor todo cambia, mientras tu, ajeno al resto permaneces invariable, surfeando por las olas del tiempo. Bonita imagen, al fin y al cabo tenía que amenizar la espera, y fantasear un poco, entretiene bastante.


El caso es que más allá de las imágenes oníricas que nos hagamos de lo que observamos , nos gusta engañarnos , rectifico, complacernos con el hecho de un paso del tiempo mayor ,mejor ,o simplemente más duradero que el vecino , y ver todo desde una perspectiva del paso del tiempo nos fascina al tiempo que nos aterra. La mortalidad, que diría Bjorn el grande, es el paso a previo al festín del valhalla, la fiesta eterna de la inmortalidad. "Joder si me lo ponen así de bien"....., pero aún así somos reacios a irnos. 


Mi abuelo decía que la inmortalidad de los mortales, era la de ser recordados a lo largo de la historia, a lo largo de la vida de otros. Y en parte es así, un placebo más para no ver nuestra mortalidad como un fin.


Tras un buen rato de darle vueltas al coco, llego Carlos con una cara de " lo siento, llego tarde, lo se" yo le respondí con una mirada de "sí, si te va a tocar pagar las cañas". Me fui sin mirar atrás, sin mirar al eterno hombre que vendía regaliz y sin preocuparme de la mortalidad, sólo sonriendo pensando en las cañas que Carlos me iba a pagar y en las historietas que nos contaríamos. 


jueves, 5 de junio de 2014

De tigres y vacas


A pesar de lo que diga la gente, en ciertos países es mejor ser vaca que tigre, y sino daros un paseo por la India. Los tigres sufren una persecución sin par, porque después de toda la presión sobre su espacio que sufren, se les ocurre acercarse a los poblados a comer, o simplemente a ver que hacen los que invaden su hábitat, en cambio las vacas allí son como semidiosas malnutridas, que para mi , de lo bien que las tratan, hasta han copiado el afán y modelos de belleza de los humanos actuales y quieren mantener la línea, bueno simplemente no se las toca, ni se las molesta y campan a sus anchas. Que valor!! Como diría mi bisabuela, y que no las cojan y den de comer a los mas desfavorecidos. Pues no, no lo hacen.

Y os preguntareis a que viene esta historieta mental que os planteo hoy,  pues algo parecido resulta que pasa por aquí, si a uno se le ocurre ser tigre y protestar por algo, en seguida vienen las “castas políticas” o mediáticas y se encargan de hacer una persecución feroz a través de la selva, sin perdón, sin escuchar, a saco porque al tigre se le ocurrió gruñir y protestar.

En cambio si a una vaca sagrada,de las muchas que hay en países occidentales , se la ve realizar cualquier actividad con mucha mas carga delictiva, se la observa , se la sigue con la mirada y se la deja pasar por el camino de la burocracia administrativa.


Nada, que de vez en cuando, me da el ramalazo más anarquista y sin entrar en valoraciones personales, políticas o de ideas, me pregunto por que perseguimos a unos y a otros no. Tenemos “vacas sagradas” y las tenemos como semidiosas intocables y ¿por eso no reaccionamos?. Igual, es que las vacas dan leche a unos y a otros no, eso debe ser, y como el tigre solo causa problemas ….. 


       

lunes, 2 de junio de 2014

Almuerzo virtual con Arud, el día que dimitió el rey

Esta mañana recibí un mensaje, como otras veces, de Arud, para poder tener un almuerzo de trabajo sobre exposiciones y ponencias. A Arud, lo conocí, hará no más de un año y medio, en una de mis incursiones a las Islas Británicas. Vive en Abingdon, un pueblo pequeño y tranquilo cerca de la maraña de poblaciones cercanas a Oxford, donde trabaja.

El caso es que en su mensaje me ponía “The king is dead, God save the King”, la verdad es que conociendo su típico humor ingles aunque sea de padres srilankeses, me esperaba cualquier gracia de el. Así que como otras veces, conecte mi pc, mi cámara web y comenzamos nuestro almuerzo virtual.
Tras los saludos de rigor, comenzó a contarme los entresijos de la ponencia que estaba realizando, para que le diera mi punto de vista, punto de vista que aprecia, casi únicamente por mi condición de habitante de la cuenca mediterránea. El, comenta que tenemos otra forma de plantear la vida y el trabajo, y aunque intento discutirle y quitarle la razón creo que en el fondo la tiene, en fin , al “enemigo ni agua” como decimos por aquí .

Bueno sigamos que me voy del tema

Pues como iba diciendo mientras me ponía al día de su trabajo, Arud hizo una pausa;

Arud    “What do you think about the resignation?” 
              (Que opinas sobre la renuncia)
 Yo       “What? Can you explain me this?” (que ? puedes explicarmelo)
Arud     “Yes, “The king is dead, God save the King”, (el rey ha muerto dios 
                     salve al rey) - sonrisa al final-
Yo        “Arud, don´t understand”  (no te entiendo)

En fin que, tras unas frases más y un par de “repeat please” ya que, no tenía claro si no le entendía, por mi pobre ingles o por otro motivo, me entere de que el rey había dimitido. En plan chiste le dije, ves como en España si que dimite la gente, aunque no tengo claro si me entendió la gracia.

Tras un rato de risas y puesta a punto de la actualidad política de su país y el mío, me pregunto por mi última ponencia. Diferente a las que había hecho anteriormente. Si había ido bien, si gusto, si hable de  todo lo que quería hablar, etc.. Tras comentarlo con el, me noto, o eso creo yo, una pequeña.. , como decirlo, “letdown” como dice el, algo así como decepción o bajón.

(Traductor instantáneo, que en ingles puede ser más rollo)
Arud Todo fue bien no?
Yo, si claro, todo bien, pero esperaba que alguien me preguntara como me   fue este tema, y ni siquiera se acordó.
Arud ah, vaya lo siento,

Me miraba a través de la cámara, como buscando que decir, recordando algo que comentar, su voz se hizo más seria y me dijo:

Ahora si en original « think, people will not do, you don’t do »

Mas o menos “No esperes de los demás, lo que tu mismo no haces contigo”.

Yo era el primero que tenía que haberme preguntado, como me había ido.Como había estado, que tal me pareció. Solo espere el refuerzo de los demás, la aprobación de los demás. Cuando lo primero que debo hacer es pensar si yo estoy contento con el resultado, y si lo estaba. Así que después de las sabias palabras de Arud, a partir de ahora  el “Guru” de Sri Lanka, nos reímos un rato mas y nos despedimos hasta el siguiente almuerzo virtual. En el día en el que el rey dimitió.


PD: para los anglófonos, todos los fallos del ingles escrito y las traducciones son míos ya os he dicho que mi ingles es bastante pobre.