La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

sábado, 23 de febrero de 2013

De consultorio sentimentales.



Las vidas, problemas y sucesos en las vidas de las personas que conoces resultan ser los enigmas más interesantes de descubrir. Interesante frase ¿no?

Metido en consultorios sentimentales, y es que Fede , es como un niño grande. Mirada sin malicia , sonrisa impertérrita. No se le puede negar la oreja y el oido ,cuando te mira con la mirada de un amigo de 15 años, que se enamoro y que no sabe que hacer , así que a escuchar su historia y a hacer de su capa un sayo para llorar.

Yo, muy serio,  con semblante de psicólogo y atención de "amiga" escucha-todo, solo faltaba mi acento argentino y un diván para poder pasar consulta.

Los problemas de Fede, los resumiré, ya que son más o menos como los de cualquier enamorado de 15 años y con el agravante de los 36 que tiene, pero c´est l´amour.

Chico conoce chica, chica parece mostrar interés pero solo lo parece, y al final nada solo un escarceo amoroso más. Hasta aquí lo normal, pero Fede no es muy normal y eso lo hace una persona especial. Y por eso lo escucho, cuando me lo pide y lo ayudo cuando cree que no lo necesita, pero el resto sabemos que si, Fede en estado puro.
 Todo el problema parece estar resuelto, vaya que fácil ha sido, pero no, todavía no había llegado al tema, ummmm, vaya.

Fede sabia que todo acabo, "perfecto hasta aquí, aceptación" y que no habría nada mas, "ok vamos bien, bien" pero él, "ya estamos con los peros",  también sabia que no la iba olvidar, olvidar a alguien que quieres. Al fin y al cabo como él me dice y yo comparto en cierta manera, si quieres a alguien, de una forma u otra siempre la quieres y nunca te olvidas de esa persona.

- "A ver Fede vamos ya al tema, que puñetas te pasa?" 
- Pues que esa persona dejo de verme, y no quiere volver a hacerlo, verme claro,
-  "ya se entiende ya, y el problema?",
-  pues que me duele no volver a ver a alguien a quien he querido y sigo queriendo,
- " ya, ya lo has dicho y?"    
- como que y? , no te lo he dejado claro?
- "si, claro está, pero si alguien no quiere verte, que puedes hacer al respecto?, solo respetarlo no?"
- si, pero no me gusta.
- "ya ni a mi que me suban impuestos pero mira como estamos (no debí meter tal comentario, note como si quitar hierro a sus sentimientos le ofendiera un poquito), va ..En serio, que crees que puedes hacer?"
- Pues como tú dices, nada, bueno si, seguir queriéndola y esperando que algún día quiera compartir su tiempo con un amigo simplemente eso.
- "es una buena propuesta si, creo que si, esperanza...., entonces mejor ahora?"
- Bueno no mucho, pero el hablarlo suele ayudar a aclara lo que piensas
-"si,.. (Vaya me ha salido bien lo de psicologolear, que me acabo de inventar la palabra pero debe ser algo así)"
- Entonces tu que crees?
- "(Vaya otra vez, yo creía que ya estaba todo), pues..., eso esperar, no?, mira como dice Mario Benedetti "Mi estrategia es que un día cualquiera no se como ni se con que pretexto, por fin me necesites ". Fede quédate con eso y con los recuerdos que te hagan sonreír, el resto algún día vendrá...(vaya esto si me quedo de psicólogo-amigo y hasta me sorprendió mi respuesta, sincera y emotiva intentando que mi ayuda fuera efectiva)
- si, me quedare con eso gracias, ¿y tu a quien echas de menos?
- "Vaya, y esto a que viene , yo ......a quien? (se me nota tanto?)" 
- Solo porque entiendes lo que siento, y hablas como lo haría yo.
- "Fede !!!  (muestro enfado) no me psicoanalices, que hoy te tocaba a ti, eso para otro rato, momento y lugar ,que me canso de pensar en estos temas......."


miércoles, 20 de febrero de 2013

Holender, el maestro de los disfraces



Repetimos las cosas que nos gustan, que si un plato nos pirra pues ale repito y tomo dos, como si la gula no existiera. Pero quien se resiste al guiso de una madre, o a las croquetas de la abuela, o a aquel arroz en el chiringuito. Pues eso que repetimos. Repetimos, la ropa, muy a menudo repetimos en exceso, algo que nos gusta porque nos vemos bien con ello, nos sentimos cómodos, o entramos en el campo astral de la creencia absoluta que nos resalta los bíceps, o nuestras piernas, o el trasero y vamos convencidos de ello. Nos ponemos hasta aburrir ese modelo con el que nos vemos cual afrodita o adonis de turno. Aun a riesgo de que al final se nos conozca por el sobrenombre de "el del polo rojo manzana", o "la de la falda azul cobalto" o sin mas "el hombre chándal".
Si, somos así, repetimos sin mas, como animales de costumbres nos lanzamos a la placentera y alevosa frase de porque si porque me gusta.


Holender, basicamente era un aprendiz de detective, un poco simple, solo con su intuición y su mirada melancólica, de no haber hecho nada, ni siquiera bueno.
Esta historia la saque de uno de tantos libros extraños que caen en mis manos, uno de esos entre historia vital, redescubrimiento personal y autoayuda. La cuestión era que Holender como buen animal de costumbres, tomo la decisión de ocultarse bajo un disfraz para realizar su trabajo. Un disfraz que creía perfecto, uno que por más que usase no percibía la imperfección, de que siempre era el mismo y que sin darse cuenta la gente acabo reconociendo como normal. La gente acabo dejando a un lado la sorpresa y paso a la aceptación, al reconocimiento y como continuación la indiferencia, esa que Holender confundía con la acción de su magnifico disfraz.

Uno de los días volvió cansado al despacho, con su disfraz perfecto, muy agotado tanto que no se percato de que un vecino reparaba la puerta de la escalera .Holender entro en su despacho se cambio, quitándose su disfraz perfecto, recogió sus cosas y salio por la puerta cruzándose con el vecino que antes no vio. El vecino le saludo y le dijo:
" Ya se va?, no ha podido encontrar al Sr. Holender?, creo que le he visto entrar en su despacho seguro que estara dentro" .

Holender descubrió que su disfraz tan perfecto, no era mas que el mismo, y que el con su disfraz pasaron a ser el Sr. Holender, su mejor disfraz.
Y es que no hay nada como repetirse en lo que no somos, para que lo que somos desaparezca. Sr. Holender varié sus disfraces, y sobre todo no se los crea.

viernes, 8 de febrero de 2013

Novelas cotidianas



Comenzaba la tarde, traduciendo del ingles algunos fragmentos de textos que aleatoriamente encontraba.
 Un "Lord Byron" americano, contaba que desde septiembre empezó su vida, que en diciembre comenzó su desdicha, y el año siguiente, solo fue el año del dolor, el del seguir viviendo como si nada, sufriendo todos los días, el dolor de no entender la vida y lo que ocurrió en su vida, de las promesas cumplidas e incumplidas y  de la que hizo él, que le encadena al sufrimiento eterno (mi vida ,vamos).

En este entorno novelesco me encontraba. Advertir que lo que te cuentan tiene otro sentido, despertar entre un mar de palabras que acaban provocando una sonrisa, eso es lo que sucedió a continuación.

Abrir la puerta y comprobar que la vecina, con la que sólo has cruzado dos palabras, comienza a balbucear palabras, que unidas bajo la teoría del caos, recrean sin mucho acierto una halagadora frase:

"Me han dicho que trabajas muy bien, ...y que eres muy bueno”
 Un tímido "Gracias"  apenas audible salió de mi boca

Y a continuación....mi mente comenzó a manejarse en un entuerto de preguntas. Quien ha dicho que? , Y en que soy bueno? ,  tal lisonja, de una cuasi desconocida, podría subir el color de las mejillas de cualquiera. Pero el reto, en 5 segundos, sería conseguir información, pongamos en claro algo.........

Ella seguía balbuceando alabanzas,...... jooo y yo sin cámara para grabar

Se habrá equivocado de piso?
Que quiere?
Empezare a pensar mal?
Y si cierro la puerta con disimulo, por sí esta loca?

Estas, entré otras muchas preguntas,  recorrían sin parar mi mente, pero supongo que el éxito es efímero, en cuanto mi falta de costumbre por tanto elogio, dejo entrever mi bisoñez, las palabras de mi vecina halagadora, comenzaron a desaparecer, y en ese instante su mente asimilo todo lo que su boca decía y como en cascada, silenció.... sonrojo..... Y mirada....

"Lo siento...., no pienses... Lo que quería decir era.....”

"Eso, eso...que querías decir?"

Evidentemente lo que quería decir estaba claro, conocía a través de alguien, mi profesión de especialidad en el área sanitaria y buscaba consejo, consulta o ayuda como lo queramos llamar. Pero la forma en la que una frase o palabra se dice fuera de un ámbito laboral cambia mucho la percepción de la misma.Todo al final, aclarado, no sin alguna sonrisa nerviosa y alguna mirada fugaz.

Podía haber sido un episodio de una novela subida de tono, en la que la vecina "hot" se insinuaba al vecino. Podía haber sido una novela romántica, en la que la vecina enamorada del vecino desde que lo vio, fue finalmente a declarar su amor. O en plan "thriller", vecina loca acosadora, busca asestar 100 puñaladas con su picahielo al vecino confiado, “Atracción Fatal”. Pero no, solo fue un episodio diario, donde las palabras, a veces, requieren de un entorno para darles un sentido, sino este estará equivocado. O no?