La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega y Gasset

lunes, 11 de octubre de 2010

Halagos, la bolsa y la felicidad

La felicidad o el estar feliz es parte de nuestro reto diario .si lo reprodujéramos en una grafica, parecería un día de especulación en la bolsa con caídas y subidas. Provocadas por los halagos, o reproches que nos llevemos, por situaciones positivas o no tan positivas que vivamos.

Al fin y al cabo nuestro lado humano necesita halagos, necesita reforzar lo hecho con la satisfacción de que el de al lado nos reconozca una acción o situación. Ese refuerzo que en los niños es obvio, debería plantearse más a menudo en los adultos.

Y lo bien que se siente uno, cuando el compañero le felicita en el trabajo o un jefe te reconoce una iniciativa, o el día que te enfrascas en preparar una cena de la que todo el mundo pregunta por el cocinero. Las endorfinas se disparan, la satisfacción personal se eleva por encima de lo normal  y parece que ese día ha valido la pena.

En lo cotidiano necesitamos de los halagos, al igual que el aire para respirar necesitamos el reconocimiento necesitamos ser felices y así valorarnos.

Tenemos claro que esto será un subir y bajar cual grafica de valores de Wall Street, pero proponernos el valorar a cualquiera por que se lo merece es un objetivo para dar sentido a lo que hacemos en la vida.

2 comentarios:

  1. Ese, a mi juicio, es un principio moderno y humano que debiera portar cualquier líder en su alforja. Desgraciadamente, no siempre es así, tan solo es necesario mirar a tu alrededor en el ambiente laboral, familiar, social, .....

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  2. No se que decirte sobre los halagos ...me hace pensar en un refrán...."el hombre cuanto más arrogante es más ignorante....".Si haces las cosas convencido de que lo que estas haciendo es lo correcto no necesitas sentirte halagado, pero tambien es cierto que todos necesitamos en un momento de nuestra vida sentirnos útiles y ver que los demás se dan cuenta de nuestro esfuerzo. M.José

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